Cruzando en universo

Mayo 11, 2008

Interpretado por The Beatles, me viene que ni pintada la canción, con esos pájaros que tengo en la cabeza zumbando, pía que te pía, sin dejarme asentarme, manteniendo mi actitud un tanto desganada, lívida, centrípeta… y los ojos clavados en el más allá, dejando a la deriva a las ideas, navegando sin rumbo A Través del Universo.

Probemos a dejar pasar otro día.


La rama rota

Mayo 8, 2008

Reconozco que tengo una forma de ser extraordinariamente subyugante, me encamino de forma irremediable al abismo (escribí sobre ello en “De mal en peor” otro de esos lugares que he destruido). Pero trato de evocar una perspectiva continua sobre lo que he transitado estos últimos cuatro o cinco años, y una línea impera dentro de ese caótico deambular Definida y difusa a su vez, he de enroscarme salvaje a los asideros de la razón.

No se por qué matices me he levantado hoy volátil, y no hago más que evocar momentos de aquel magnífico Marck Twain, con su memorable “Adventures of Huckleberry Finn” (Recomiendo su lectura de forma muy urgente, su revisión, y posterior comentario de texto, como método infalible para una nueva visión de las pequeñas cosas, las diatribas, y este enlace que ofrezco es el lugar más especializado en el tema, abstente, asustado lector, si tu uso del inglés es breve).

Recuerdo siempre un generoso Mississipi, descomunal en los zarzales de los márgenes, me veo a mi, descalzo, desordenado el pelo y minúsculo tratando de ser quién no soy, ni jamás seré. Es la maldita idea del existencialismo, el pánico a morir, y mi contribución a la Lucha por la Vida.

El hecho de tener ese poso (en la visión cotidiana de las cosas) científico, no resta agilidad a las reflexiones superfluas, todavía más, creo que ayuda a su grácil revoloteo. Día lluvioso y destellos, zumbidos de anhelos florecientes, día espléndido, agitación emocional. Estoy totalmente de acuerdo, debo volver a mis larguísimos paseos, al elemento primordial, a convertirme en parte de la naturaleza, desde ella, desde los cerros colindantes, dejarse engendrar de nuevo con la maravillosa forma de aquel matorral inmóvil con raíces en lugar de extremidades.

Aunque no lo parezca, sé de que hablo. No es desorden, es una especie de abandono en cascada, y funciona, va de lo más bien, luego continúo un par de horas pero en silencio, con los ojos cerrados y finalmente un inminente ser renace, con el mundo rutilante danzando sus  colores plásticos sin estrenar, ofrenciendo una nueva vida. Más vibrante, y los recuerdos pendientes de una hebra, como una rama rota.


El camino para llegar a ningún lugar

Mayo 6, 2008

Por algún lado tenía que comenzar, así que decidí la zona encaramada sobre el páramo occidental, bajo los pinos negros y el desmesurado tilo, en el mismo saliente cercano al vértice del precipicio. En hilera, ordenadas y siguiendo la dirección de los rayos solares vespertinos las fui hincando en el terreno arcilloso una a una, acomodadas en un lecho de sulfato ferroso y humus.

Acerté con la disposición y el regadío longitudinal a base de pequeños goteos de breve dosis, programado para el resto del estío. Piedra, descanso. Limpieza de lentes y a ir aproximándome.

ensayos/essays (only friends)

Allí estaba ella, glacialmente bella en lo más obscuro del meridiano. Escondida entre los manojos de helechos de largas e hirsutas esparragueras invasivas. Había sufrido la humillante derrota tras una fugaz tormenta, de desprenderse de su grácil forma. Pero arrimó la clorofila necesaria para emerger.

ensayos/essays (only friends)

Apropiándose de una energía extraordinaria e invisible, recogiendo en aquel camino ascendente no solo las lágrimas del desafío natural, sino las partículas terrenales, los suspiros arcillosos, las frágiles temperaturas subterráneas.

ensayos/essays (only friends)

Supe, al verme envuelto en aquel prodigioso momento, que el universo, que yo, mi ombligo, mis sienes, manos, dedos, forman parte de esa maquinaria que siempre creí instalada en mi hipotálamo, pero que cada vez más, la trato de localizar ahí, entre la retina y la realidad física, tangible, sólida, ardiente belleza de pétalos o de graznidos, o de besos, o de susurrantes soplidos de lo invisible. O sencillamente del gemido sollozante de un niño.

Crying

© José Martínez 2008


Un momento

Mayo 5, 2008

Todo es mentira, es un maldito espejismo. Espabilemos. Una ronda más sobre los papelotes y termino por hoy. No debo fiarme de mi mente, me está engañando. ¿Crece lo anciano, los decrépitos especímenes se desarrollan?

Antes de la conferencia, habrá que detenerse en algunos aspectos de poca importancia para lo exterior pero cruciales para mi.


La cartera guarda restos de las dudas y el proyecto 25

Mayo 4, 2008

Voy tomando fotografías, no a diario, sino cuando tengo el tiempo, estoy en el lugar adecuado y además, tengo ganas. Y eso no mantiene una constancia lineal, pero podríamos sacar una estadística, y su resultado podríamos proponerlo como unas dos ocasiones por semana, con una duración aproximada de una hora, o dos. Y quinientas fotografías por sesión. Tal vez menos. Para ello tengo mi tarjeta compact flash de 4 Gb de repuesto a otra igual, y casi siempre termino con ambas.

Toda esta ingente masa de documentos, los voy almacenando en mi querido MacBook pro, pero su disco duro no aguanta esto, y para ello estoy provisto de dos discos duros externos de Lacie, cada uno de ellos de 500 Gb. En estos momentos del asunto fotográfico, con cuatro meses que llevo en marcha (en el sentido masivo de la cosa, cámara Réflex Digital y toda una serie de artilugios que la acompañan) tengo ocupado un 25% de mi posibilidad de almacenar, 1,25 Tb que ya es decir!

De todo ello, con mis programas de retoque y catalogación (LightRoom de Adobe y Aperture 2.0 de Apple) voy filtrando y filtrando, puntúo las fotografías antes de meterme en ellas, entre cero y cinco estrellas, las que se quedan con cero o una estrella, terminan en la papelera ( el 85% del total de cada carga),

En una especie de purgatorio indefinido se quedan las de tres y cuatro estrellas, sobre las que vuelvo de vez en cuando, sobre todo en momentos de sequía, épocas, ciclos. Y las queridísimas fotografías con 5 estrellas son las que retoco sutilmente, con todo el tiempo del mundo, sin prisas, en espiral, acercándome a esa belleza primigenia, surrealista que busco de ellas.

Generalmente de ese 1 o 2% de fotografías se quedan sin ver la luz la mitad, ya que no siempre uno puede irse a Flickr y colocar lo que le plazca, ya que requiere de otros desórdenes egocéntricos, generalmente.

¿Qué es de esas dos, cuatro, seis, X fotografías que me gustan, que he perfeccionado pero que no he tenido tiempo o ganas, o ambas cosas para hacerlas públicas? Podría perfectamente ir utilizándolas en épocas posteriores para aquellos ciclones de lo estéril me acompañen. Alguna vez lo he hecho, pero estoy pensando en darles su lugar. Y ese lugar es éste. Dado que es un recóndito rincón donde apenas asoma el hocico el apresurado Flickero y los Bloggers andan por otras ramas, salta que te salta en una sintonía no tan exagerada pero del mismo estilo.

Espacio a medio camino entre la bitácora (que no lo es del todo), el regocijo y el egocentrismo, que también, pues ruboricemos estos cuatro costados y una planicie con estas imágenes, cada mes, para honor de sus objetos inanimados.

Del mes de abril tengo cinco, pero voy a publicar aquí tres, ya que las otras dos, le he cogido cariño.



marzo 2008/3

marzo 2008/4

marzo 2008/2

Después de todo, es lo que queda. Y por otro lado, me pregunto… ¿Sigo con el proyecto 25?

© José Martínez 2008


¿Crín del cielo?

Abril 30, 2008

En efecto, Crín del cielo. Destello del corazón nativo de Ñande Ruvusú, plegaria y cieno.

Entre las etiquetas podríamos encontrar todos los motivos, las circunstancias iniciales, primerizas, consecutivas y definitivas. Paseando con aquella aureola de tranquilidad, uno, Cuesta de Moyano, Real Jardín Botánico, Y fuente de Neptuno, en mitad de dos continentes, el real, urbano y veloz, y el mío, subacuático, Atlántida uruguaya y del Paraná caudaloso, violento cielo que lo sobrecoge todo, y mientras aquello vence mis pensares dominicales, espera que te espera, tomo la fotografía, una y otra vez, desde distintos puntos, ángulos, enfoques, con aquella mínima cámara digital de viaje, comenzó a llover una especie de polen o lágrimas o yo que se.

Y perdí el tiempo sentado en los bancos anónimos de otras ciudades, aquellos momentos deliciosos en los que te sabes extraño, invisible y tenaz, consistente sobre el hierro fundido. Y te dejas arrastrar por toda una serie de imágenes y voces de mixtura infinita.

© José Martínez 2008


Wild in the Country

Abril 28, 2008
Escucha “Elvis Presley Wild In The Country”

Reconozco, que para haber desaparecido de la faz de las retículas estas de marras, de los neutrones insípidos y veloces, de las pantallas estratosféricas de los ordenadores, de mi, de todo lo exterior combustible y mamífero, comenzar de nuevo, midiendo con la vara del palo de la música de Elvis, no es un sonoro reencuentro, ni es que sean las fanfarrias más desmedidas.

Pero es una manera más, aleatoria y circunstancial.

Ser breve no es una de mis virtudes. Pero trataré de esquematizar, bueno no, no voy a esquematizar, voy a desbordarme de nuevo, en una misión imposible de intraducibles palabros, consecutivos, dinámicas frases, ripios y demás destellos cerebro vasculares.

Ha ocurrido lo inevitable, y en el regreso de los ríos occidentales, me ha traído la malintencionada memoria, zingzagueando meandros y desvaríos, cañaverales y márgenes de ríos, aquel corazón de Ñandé Ruvusú sobre el que escribí hace “Un millón de Segundos“, y al que le dediqué aquel oleo sobre lienzo, indígena, explosivo. Yndia bebió de aquellas aguas, y ante tan desesperante ausencia, vuelvo a traer aquella víscera maldita pero indispensable. Con los mismos tonos exagerados, con fogonazos en lugar de latidos y pétalos ensimismados en lugar de válvulas. En fotografía no cabe todo, pero se mete. Aquí la prueba palpable:

Corazón de Ñande Ruvusú

© José Martínez 2008


Las imágenes (evocando otros tiempos)

Abril 15, 2008

Mi primera entrada a esta nueva etapa de “Struggle for life” no puede estar dedicada a otra fotografía más que a la que me ha dado la idea de la cabecera de esta bitácora. Su título, el mismo del blog. Creo que es hermosa.

Struggle for life (friends)

Nota

Este blog está en pruebas, y sustituye a otro del mismo nombre pero en otro entorno. Comenzaré a escribir artículos aquí a principios de mayo de 2008, dado que salgo en breve de prolongado viaje.

© José Martínez 2008